Luego del empate del pasado sábado frente a Los Andes, rival clásico y competidor directo por lograr un lugar en el reducido, pueden empezar a elaborarse algunos conceptos respecto a lo hecho hasta acá por Temperley en la temporada 2011 /12.
Previamente, cabe recordar que los “celestes” suman 3 fechas sin conocer la victoria (2 empates y 1 derrota: la última, 28º fecha, 2-1 a Barracas Central) y otras tantas sin vencer como local a su tradicional adversario (2 caídas y la igualdad del sábado; queda lejos el 29 de septiembre de 2007, cuando el “gasolero” venció 1 a 0, gracias al gol de Juan Manuel Quevedo), además de igual cantidad de veces en el historial general (2 empates y un éxito “milrayitas”: última alegría: el 3-0 en la 2010 /11, con el doblete de Sebastián Cobelli y el restante de Nahuel Martínez).
Más allá de la fría estadística, los números hablan por sí solos. Temperley ocupa con justicia la 15º posición. De los 8 triunfos que consiguió en el torneo, solamente 2 fueron ante equipos encolumnados entre los 10 primeros (3-2 y 2-0 a Villa San Carlos). Los restantes los obtuvo ante Acassuso (un punto más que el “celeste”), General Lamadrid (pelea el descenso), Tristán Suárez (último en las posiciones), Deportivo Morón (dos puntos menos que Temperley), Deportivo Armenio (discreta campaña) y Barracas Central (figura por debajo de Temperley).
Con los encumbrados, perdió y empató con Estudiantes, el líder; cayó en ambas ocasiones frente a Sarmiento; fue derrotado en Munro, por Colegiales; perdió e igualó ante Brown; cayó con Nueva Chicago y las dos veces con Platense; empató con Comunicaciones y ambos encuentros con Los Andes, e igualó con Flandria.
Los próximos 4 compromisos serán vitales para saber qué pasará al término de la temporada. Temperley visitará a Acassuso, recibirá a Flandria, viajará a la Isla Maciel para vérselas con San Telmo, y aguardará en el “Beranger” a Sportivo Italiano. Todos ellos, en diferentes versiones, viven necesidades similares a los del sur.
Indudablemente, la llegada de José María Bianco le otorgó una identidad al equipo, pero las carencias siguen intactas. Hubo un atisbo de reacción con el mini invicto de 3 fechas (2 victorias consecutivas y el empate ante Brown, entre las jornadas 27º y 29º), pero los fantasmas reaparecieron con la caída ante Estudiantes, en Caseros, por 4 a 2.
¿Le alcanzará a Temperley con lo que dispone para poder escalar al reducido? El destino dirá, pero la empresa será complicada. Los errores en defensa son constantes, falta generación de juego y, por momentos, la dependencia por la pelota parada parece la vía casi exclusiva de llegada hacia el arco rival. Los partidos venideros ya enumerados serán clave para responder a estos interrogantes.
Por Carlos Voss.
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Previamente, cabe recordar que los “celestes” suman 3 fechas sin conocer la victoria (2 empates y 1 derrota: la última, 28º fecha, 2-1 a Barracas Central) y otras tantas sin vencer como local a su tradicional adversario (2 caídas y la igualdad del sábado; queda lejos el 29 de septiembre de 2007, cuando el “gasolero” venció 1 a 0, gracias al gol de Juan Manuel Quevedo), además de igual cantidad de veces en el historial general (2 empates y un éxito “milrayitas”: última alegría: el 3-0 en la 2010 /11, con el doblete de Sebastián Cobelli y el restante de Nahuel Martínez).
Más allá de la fría estadística, los números hablan por sí solos. Temperley ocupa con justicia la 15º posición. De los 8 triunfos que consiguió en el torneo, solamente 2 fueron ante equipos encolumnados entre los 10 primeros (3-2 y 2-0 a Villa San Carlos). Los restantes los obtuvo ante Acassuso (un punto más que el “celeste”), General Lamadrid (pelea el descenso), Tristán Suárez (último en las posiciones), Deportivo Morón (dos puntos menos que Temperley), Deportivo Armenio (discreta campaña) y Barracas Central (figura por debajo de Temperley).
Con los encumbrados, perdió y empató con Estudiantes, el líder; cayó en ambas ocasiones frente a Sarmiento; fue derrotado en Munro, por Colegiales; perdió e igualó ante Brown; cayó con Nueva Chicago y las dos veces con Platense; empató con Comunicaciones y ambos encuentros con Los Andes, e igualó con Flandria.
Los próximos 4 compromisos serán vitales para saber qué pasará al término de la temporada. Temperley visitará a Acassuso, recibirá a Flandria, viajará a la Isla Maciel para vérselas con San Telmo, y aguardará en el “Beranger” a Sportivo Italiano. Todos ellos, en diferentes versiones, viven necesidades similares a los del sur.
Indudablemente, la llegada de José María Bianco le otorgó una identidad al equipo, pero las carencias siguen intactas. Hubo un atisbo de reacción con el mini invicto de 3 fechas (2 victorias consecutivas y el empate ante Brown, entre las jornadas 27º y 29º), pero los fantasmas reaparecieron con la caída ante Estudiantes, en Caseros, por 4 a 2.
¿Le alcanzará a Temperley con lo que dispone para poder escalar al reducido? El destino dirá, pero la empresa será complicada. Los errores en defensa son constantes, falta generación de juego y, por momentos, la dependencia por la pelota parada parece la vía casi exclusiva de llegada hacia el arco rival. Los partidos venideros ya enumerados serán clave para responder a estos interrogantes.
Por Carlos Voss.