martes, 14 de diciembre de 2010

MAURO MORRONE

“NI EN TEMPERLEY NI EN NINGÚN OTRO
CLUB, NADIE ES IMPRESCINDIBLE”

El presidente de Temperley se refirió a la polémica generada por las recientes declaraciones de Sebastián Cobelli en cuanto a un pedido excesivo de dinero por parte de la entidad del sur ante el ofrecimiento hecho por Estudiantes de Buenos Aires al delantero para contarlo en sus filas para la segunda parte del torneo. Asimismo, Morrone llamó a respetar el “vínculo existente” y negó que la comisión directiva que preside haya solicitado a la institución de Caseros 250.000 pesos para liberarlo.

-¿Cómo se encuentra la relación de la Comisión Directiva que vos presidís con Sebastián Cobelli?
-De mi parte, como de la de cualquier miembro de comisión directiva, la relación con él es perfecta. A Cobelli se lo trajo para que haga goles y cumplió con el objetivo. Le ofrecimos un contrato, que a la actualidad se le está cumpliendo hasta el último centavo. Nunca le dijimos que iba a venir para salir campeón ni le prometimos grandes concentraciones. Cuando lo contratamos, tanto a él como a los otros refuerzos, se les aclaró que este era el año del campeonato económico y que no se podían realizar erogaciones importantes. Y lo que se les prometió, lo cumplimos a rajatabla. El viernes pasado los jugadores cobraron el sueldo antes de irse de vacaciones como para que estuvieran tranquilos. De mi parte no tengo nada más para agregar.

-¿Ustedes mantuvieron contacto de algún tipo con la gente de Estudiantes de Buenos Aires?
-Me sorprendió cómo se dio todo. Considero a Fernando Isla Casares (presidente de Estudiantes) como uno de los dirigentes más capaces de la categoría, si bien no lo conozco en profundidad, debido al poco tiempo que llevo en el cargo. Por eso, me sorprendió su actitud de hablar primero con el jugador y recién después conmigo. Incluso, nos juntamos todos los lunes a comer. Me parece que cuando un jugador tiene un contrato vigente, lo que corresponde éticamente es hablar primero con el presidente de la institución para ver cómo se puede destrabar la situación, si existe un interés de su parte. Entiendo que el fútbol maneja unos códigos muy particulares y por ahí son comunes este tipo de actitudes, pero yo fui educado de una manera y no voy a cambiar mi esencia. Por eso, reitero que me pareció rara la forma en la cual se planteó todo. Ellos se comunicaron primero con el jugador y le ofrecieron un contrato que, según el propio Cobelli,
ascendía al doble de lo que le estamos pagando. A partir de ahí, me llamó Isla Casares, que señaló al principio que no me podían pagar nada, para posteriormente ofrecerme una cifra que a nuestro entender era irrisoria, máxime teniendo en cuenta que estamos hablando del goleador del campeonato. Entonces, le manifesté a él y al propio Cobelli que de la única manera que el jugador se podía ir era que al club le pudiera quedar una obra visible con lo que se percibiera para beneficio de los socios.
No olvidemos que cuando lo sumamos a Cobelli, venía de 8 meses de inactividad. Confié en la palabra de Ricardo (Dabrowski) que me lo pidió y por suerte rindió. Esa apuesta que hizo la actual comisión directiva había que hacerla valer en este momento.

-Cobelli señaló que hubo un pedido del orden de los 250.000 pesos de Temperley a Estudiantes de Buenos Aires para liberar al jugador. ¿Es cierto esto?
-Eso no es cierto de ninguna manera. Ya que Estudiantes habló primero con el jugador y después con nosotros, le dije al presidente sobre la necesidad concreta que tenía el club en la actualidad. Es muy difícil ponerle un valor a esto, ya que no estamos hablando de un jugador que pertenece a Temperley. Si fuera así, sería una situación distinta, porque existen parámetros preestablecidos y condiciones de mercado que son mucho más fáciles de marcar. En este caso, se habla de una rescisión anticipada del contrato que, legalmente, es una cuestión distinta. Le dije a Isla Casares que el club tenía una necesidad de hacer frente a unas deudas heredadas y de afrontar una obra en particular. En consecuencia, cuánto de esa necesidad podía abracar Estudiantes. La cifra que me dio no cubría el 20 por ciento de lo que necesitábamos y, por lo tanto, no me resolvía ningún problema. ¿El número? Al considerar que todavía la operación no está
cerrada, al menos hasta el 3 de enero próximo, no sería muy prudente de mi parte hablar de números. Lo que sí puedo asegurar es que no lo voy a dejar ir gratis a Sebastián Cobelli porque cuando venía de 8 meses de parate, esta comisión se la jugó. Ahora que es goleador, resulta sencillo ofrecer un contrato suculento para tentarlo. Lo difícil fue haberlo hecho en junio, cuando incluso lo ofrecieron a Estudiantes y no lo quisieron. Si no asumimos una postura firme, marcamos un precedente en el sentido que cualquier jugador querrá venir a Temperley porque sabrán que cobran al día y al cabo de 6 meses se irán como “pancho por su casa”. El socio nos eligió para defender los intereses del club y eso estamos haciendo.

-A propósito de las declaraciones de Cobelli sobre el pedido de Temperley que consideró desmedido y que de alguna manera le corta la posibilidad de un crecimiento deportivo y económico, ¿cuál es tu opinión?
-Él es libre de decir lo que quiera. La realidad es que hay un contrato firmado y me parece un poco ingrato de su parte expresarse así. Dice que están en una nebulosa en el tema de los cobros y repito que se encuentran al día con los sueldos. Les dijimos que, si bien hoy el club no tenía la plata para pagar los aguinaldos, llegado el caso los dirigentes la sacaríamos de nuestro bolsillo. Y está el plantel entero como testigo. Habla de que falta un lugar para concentrar, cuando ya lo sabía desde el momento que lo contactamos para que viniera. Nunca le mentí ni a él ni a ningún otro futbolista. Jamás se les habló de un campeonato o de que iban a concentrar. Nadie le puso un revólver en la cabeza para que firmara. Por eso, acá hay que dejar de hablar, trabajar y cumplir con lo establecido. En junio se verá como sigue esta historia.

-Otro de las causas que molestó a Cobelli (“me pareció una vergüenza”, señaló el delantero) fue que se difundiera por los altoparlantes el pedido de que documentara su lesión ante el Dr. Tirotta (médico del plantel), cuando en otras ocasiones jugó infiltrado y nadie le pidió nada; además expresó que su relación con la Comisión Direciva está “quebrada”. ¿Cómo harán para mantener una relación armoniosa durante la segunda parte del torneo?
-Nos sentaremos a hablar el 3 de enero cuando el plantel retorne a los entrenamientos. El comunicado que salió por los altoparlantes no dice nada que no haya ocurrido. Si acá se quieren esconder cosas o se quiere manipular al socio de Temperley, que se haga responsable cada una de las personas que lo quieran hacer. Solamente dijimos que el jugador no actuó porque acusó un dolor en el pubis. Él había entrenado con normalidad toda la semana y cuando estuvimos reunidos el día anterior al partido, no me dijo nada sobre el particular. Pero puede ser que haya existido y ante esto, la Comisión Directiva le pidió a Marcelo Tirotta que lo revise para así elevar un informe al club. Nosotros tenemos la obligación de exponerle al socio la verdad y cubrirnos, ante las negociaciones conocidas de Cobelli con Estudiantes de Buenos Aires. Si esa verdad ofende o molesta, yo no me puedo hacer cargo de lo que sientan los demás. Como presidente actué con
transparencia.

-¿Pensás qué se lo expuso con esto?
-A mi no me importa lo que diga. Parecería que esta comisión directiva no tiene códigos o expone a todos, pero a mi me gustaría saber qué opina la gente si un jugador con contrato vigente con un club se sienta a charlar con el presidente de otro. A Cobelli se le cumplió en todo lo pactado. Nosotros estamos para defender los intereses del club, no para joder.

-¿Sos optimista en poder zanjar las diferencias con el jugador cuando regresen al trabajo?
-Creo que sí. A Sebastián, más allá de todo, lo considero una persona inteligente, que va a saber reflexionar y entender que lo más conveniente para él será repetir un semestre como el que tuvo. Ahora, si él cree que las relaciones con la comisión directiva están quebradas, será el principal perjudicado. No olvidemos que frente a Sarmiento, 15 de los 18 futbolistas que firmaron la planilla se formaron en las inferiores. El cementerio está lleno de imprescindibles. Ni en Temperley ni en ningún club del mundo nadie es absolutamente necesario, incluyendo al presidente. Acá existe un contrato firmado que habrá que respetar.
Carlos Voss-Juan Pablo Marrón.
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AUDIO DE LA ENTREVISTA: